Debido a un cierto número de razones, la mayoría de las bibliotecas no han considerado el prestar particular atención al ofrecimiento de servicios para personas que son sordas. La sordera ha sido llamada, en parte con razón, la "discapacidad invisible" porque las personas sordas no son identificables como sordas por mera observación y ellas tienden a mezclarse en la comunidad mayoritaria. Además, las personas que son sordas de nacimiento o desde una temprana edad tienen, frecuentemente, dificultades para leer y tienen la tendencia a no usar las bibliotecas. A consecuencia de esto, las bibliotecas y las personas sordas, prácticamente, se han ignorado mutuamente; sin embargo, una parte importante de la población es sorda y las bibliotecas tienen la responsabilidad de asegurar que sus colecciones y servicios sean accesibles a las personas sordas, y que las personas sordas tengan conocimiento de los servicios que las bibliotecas les pueden brindar.
Los lineamientos que aparecen a continuación tienen el objetivo de informar a los bibliotecarios acerca de las necesidades de las personas sordas en las bibliotecas y son de la incumbencia de todas las bibliotecas que cuenten con personas sordas, en cualquier proporción, dentro de su clientela; se aplican a todo tipo de bibliotecas.
Lineamientos:
Personal:
1- La responsabilidad de desarrollar, implementar y operar los servicios bibliotecarios
para la clientela sorda debería ser asignada a un/a bibliotecario/a profesional que posea los
títulos, las credenciales, y/o el entrenamiento correspondientes a tal estatus profesional.
2-
El personal de la biblioteca debería recibir entrenamiento enfocando los asuntos involucrados en el ofrecimiento de servicios a la comunidad sorda. 3- Cuando se seleccione el personal a estar involucrado con el ofrecimiento de servicios para personas sordas, las bibliotecas deberían intentar contratar personas que tengan, o que sea probable que obtengan, credibilidad dentro de la comunidad sorda.
4- Las escuelas de bibliotecología deberían brindar entrenamiento en el ofrecimiento de servicios a la comunidad sorda como una parte regular de su programa básico de estudios para preparar a los bibliotecarios para obtener sus calificaciones profesionales y como una parte de sus programas de educación permanente para todos los niveles del personal de la biblioteca.
5- Las bibliotecas que tienen responsabilidades a nivel nacional, o donde sea aplicable a un nivel regional apropiado, deberían establecer una oficina o un departamento responsable por el ofrecimiento de servicios de asesoría y consulta para todas las bibliotecas dentro de sus límites geográficos con el fin de ayudarlas en el ofrecimiento de los servicios a la comunidad sorda.
6- Cada asociación de bibliotecas nacionales debería establecer un grupo dentro de su estructura que funcione como la porción de su membrecía que se concentra en el ofrecimiento de servicios bibliotecarios a la comunidad sorda.
Comunicación:
1- Todo el personal de la biblioteca debería recibir entrenamiento en cómo comunicarse eficazmente con las personas sordas.
2- Un teléfono con texto visual (TTY) debería estar disponible en cada punto principal de atención, por ejemplo, el mostrador de referencias, en cada biblioteca. Además, por lo menos un TTY debería estar disponible para el uso de la clientela de la biblioteca para que pueda hacer llamadas telefónicas desde la biblioteca si es que el hacer llamadas como tales está a disposición de la clientela oyente.
3- Los teléfonos para el uso de la clientela o el personal de la biblioteca deberían estar equipados con amplificación en el tubo.
4- Las bibliotecas deberían asegurar que su presencia en el Internet esté totalmente accesible.
5- Usar los últimos avances de la tecnología para comunicación con las personas sordas dondequiera que tal tecnología se haya comprobado beneficiosa dentro de la comunidad sorda.
6- Tener auxilios de comunicación tales como sistemas y equipo de asistencia auditiva que se pueden usar para apoyar el subtitulado asistido en tiempo real por la computadora (“computer-assisted real time captioning”) o la toma de apuntes asistida por la computadora (“computer-assisted note taking”). Estos servicios deberían estar disponibles para asambleas, conferencias y programas cuando estén solicitados.
7- Las bibliotecas con instalaciones de televisores deberían ofrecer decodificadores para programas con subtitulado cerrado para ser usados por su clientela.
8- Proporcionar intérpretes de lenguaje de señas tanto como interpretación oral, el subtitulado abierto en tiempo real con apoyo por computadora o servicios de apoyo por computadora para tomar apuntes para todos los programas patrocinados por la biblioteca.
Colecciones:
1- Las bibliotecas deberían coleccionar materiales relacionados a la sordera y a la cultura sorda los cuales serán de interés tanto para la clientela sorda como para la oyente.
2- Conseguir, mantener y ofrecer información acerca de las opciones educacionales, agencias de consulta, y programas para personas sordas de una manera global e imparcial.
3- Agrupar y proporcionar acceso a una colección de materiales de alto interés / bajo nivel de lectura, que fueran de interés para las personas sordas.
4- Los materiales visuales no-impresos deberían ser una parte esencial de todas las colecciones de las bibliotecas adquiridas en apoyo de los servicios para la clientela sorda. Los programas de vídeo de televisión y otros medios similares con porciones de audio deberían ser subtitulados o pasados a señas para que las personas que no pueden oír puedan entenderlos.
5- Las bibliotecas deberían reunir y mantener una colección de cintas de vídeo y/o películas en lenguaje de señas, y ofrecer el equipamiento necesario y suficiente para verlos.
Servicios:
1- Todas las colecciones, los servicios y los programas de la biblioteca deberían ser accesibles a su clientela sorda.
2- Los miembros de la clientela de la biblioteca que son sordos, según las definiciones encontradas en estos lineamientos, deberían involucrarse en el diseño y el desarrollo de los servicios bibliotecarios para las personas sordas, lo que incluye el desarrollo de servicios y colecciones, y en el estable- cimiento de comités asesores, organizaciones de servicio, y redes.
3- Ofrecer programas llevados a cabo en lenguaje de señas.
4- Ofrecer información sobre programas locales de alfabetización que son accesibles a la clientela sorda que no lee. Las bibliotecas deberían asegurar que los programas de alfabetización patrocinados por las bibliotecas se conformen con las necesidades de los individuos sordos.
5- Deberían incluir información local tocante a la sordera en su comunidad electrónica de información y base de datos de referencias.
6- Incluir una variedad imparcial de vínculos electrónicos relacionados a la sordera en sus bases de datos electrónicas (“on line”).
Mercadeo del Programa:
1- Las bibliotecas deberían promocionar, en forma contundente y llamativa, sus programas y servicios a su comunidad sorda.
2- Toda la publicidad de la biblioteca debería ser accesible a la comunidad sorda de la biblioteca.
IFLA. Lineamientos para los Servicios Bibliotecarios para Personas Sordas. Segunda edición Editado por John Michael DaySede Central. [en línea]. La Haya. 2000. [Consultado 30 de Enero de 2011]. Disponible en < http://www.ifla.org/VII/s9/nd1/iflapr-64s.pdf>